
Se entiende que no es encasillar. Las excepciones están y éstas acciones dependen también de otras cosas. Pero mas allá de todo, cada vez que vemos a un policía reprimir da la impresión como de si al recibirse y obtener cierto poder, y un arma, en su defecto no han entregado en ese pacto el alma.
Pegarle a un jubilado, disparar un cartucho de gas directo a una cabeza, una bala de goma directo un ojo, empujar brutalmente al suelo a una señora mayor, disparar a quemarropa…
¿De qué te hace protector? ¿Hasta qué punto sólo se cumple un protocolo y qué otro tanto sólo se trata de excesiva violencia? ¿Tan solo responden a un contrato laboral?